Lugares de interés
Ojós
Entre paredes rocosas, huertas tradicionales y el curso sereno del río Segura, el Mirador del Estrecho del Solvente ofrece una de las panorámicas más espectaculares y representativas del Valle de Ricote. Situado en el término municipal de Ojós, este enclave natural permite contemplar uno de los paisajes más singulares del interior de la Región de Murcia, donde el agua ha modelado durante siglos un territorio de contrastes entre montaña, vegetación y cultivo. Desde este balcón natural se observa el estrecho desfiladero excavado por el río Segura a su paso por el valle, un espacio de gran valor ambiental y paisajístico donde conviven formaciones geológicas, vegetación mediterránea y el histórico paisaje agrícola que caracteriza a la comarca. La combinación entre roca, agua y huerta crea una imagen difícil de encontrar en otros lugares del sureste español. El mirador forma parte de la Red de Miradores “Entre Palmeras y Limoneros”, un proyecto concebido para interpretar el paisaje cultural y natural del Valle de Ricote desde diferentes perspectivas. Desde este punto privilegiado, el visitante puede comprender la estrecha relación entre el río, los sistemas tradicionales de regadío y los asentamientos humanos que han dado forma a este oasis mediterráneo a lo largo de los siglos. Además de su interés paisajístico, el entorno constituye un excelente espacio para la observación de aves y para el disfrute del senderismo y las rutas de naturaleza. El silencio, la amplitud de las vistas y la sensación de aislamiento convierten este lugar en uno de los mejores escenarios para experimentar la filosofía slow que define al destino. Más que un mirador, el Estrecho del Solvente es una invitación a detenerse, observar y descubrir cómo el agua ha escrito la historia del Valle de Ricote.
Lugares de interés
Moratalla
Plaza situada en la parte más alta del pueblo y al final de la calle Mayor, de edificación anexa a la Iglesia de Nuestra Sra. de la Asunción. En los últimos años ha sufrido diferentes remodelaciones, aunque aún conserva la fuente originaria de jaspe ceheginero del s. XVIII, esculpida en mármol rojo, gris y negro. Desde la plaza se puede apreciar trazos de la fachada de la Iglesia de estilo renacentista, góticos y barrocos, ventana gótica que sobre la Sacristía y donde luce una torre con su campanario edificada en 1930, también se puede disfrutar de una gran panorámica con vistas hacia la huerta de Moratalla, el casco antiguo y sus sierras. En 1563, se construye la pared de la plaza que con ésta sirve de estribo a la iglesia mayor de nuestro pueblo.