Monumentos
Abanilla
La villa de Abanilla fue fundada por los árabes con el nombre de Al-banyala. Desde siglos se sitúan las fiestas en honor de la Santa Cruz y cuyo origen se encuentra en dos relatos bien diferenciados. Uno de ellos de fines del s. XIV, habla de unos soldados que regresaban de una campaña guerrera, después de descansar dejaron olvidadas una caja de cuero con una cruz. La segunda versión nos lleva a épocas posteriores siendo alcalde D. Pedro Lozano. Venía éste con su hijo una noche de mayo de 1631, cuando una cruz de grandes proporciones con destellos luminosos se les apareció en pocos segundos. Ante tal acontecimiento el Concejo acordó en acta establecer dos días de fiesta en honor de la Santa Cruz el 3 de mayo y el 14 de septiembre el día de la Exaltación. Estas zonas donde el agua de los cielos es un bien escaso, hay bendición de las aguas por inmersión de la reliquia de la Santa Cruz. Esta es una rogativa que se eleva a Dios en petición de este bien.
Monumentos
Cartagena
El Monumento a Santiago Apóstol es una imagen del santo, de cuerpo entero, realizada en bronce en el año 2007 por el escultor cartagenero Juan José Quirós. La escultura tiene una altura de aproximadamente tres metros y se encuentra ubicada en el muelle de Santa Lucía, en el kilómetro cero del denominado "Camino del Azahar". La imagen del Apóstol Santiago, está acompañada de una cruz de más de quince metros de altura, que ha sido diseñada por Andrés Martínez y construida en los talleres de Tamar. Se encuentra junto al mural que representa la entrada del Apóstol en España, por el barrio de pescadores, que es obra de Ramón Alonso Luzzy.
Monumentos
Moratalla
Ermita situada a 6 km del casco urbano de Moratalla, construida en el siglo XVII en estilo barroco popular, con importantes transformaciones en la centuria siguiente, durante la cual se amplió su única nave y desapareció la primitiva cubierta mudéjar; consiguiéndose en cambio un mayor movimiento en el muro, mediante cornisas y pilastras adosadas. Su cubierta es a base de bóveda de medio cañón, con coro alto situado a los pies. El presbiterio se cubre por bóveda de cuarto de esfera con gallones, rematada en el centro por florón de yesería. Tras ella se abre un gran arco de medio punto que permite una mayor altura de la nave, donde se alberga un gran templete de madera en el que se ubica la imagen de Cristo Aparecido, titular del templo y Patrón de Moratalla. El propio altar-retablo hace las veces de camarín. En el exterior se puede apreciar el viejo acceso a la ermita. Sobre la entrada, de medio punto, se abre un balcón que hacia adentro proporciona luz natural al coro y hacia fuera permitía otrora la práctica del conjuro de las tormentas que amenazaban vidas y haciendas, acto para el que se trasladaba la imagen desde su lugar habitual en el templo. A ambos lados del balcón, vanos también de medio punto, con rejas, como aquel, de hierro forjado. El origen de su construcción está relacionado con el relato de la Aparición de Cristo al pastor Rui Sánchez, el 19 de abril de 1493. Originariamente la ermita formó parte del Convento Mercedario desamortizado en el siglo XIX, del que quedan adosados a ella parte de los arcos de su claustro, fabricados en ladrillo visto, los cuales aportan la Imagen del lugar. El templo se encontraba en los inicios de los años 90 del siglo XX en estado lamentable de abandono, encomendándose la tarea de su rehabilitación a la Escuela Taller de Moratalla. Ello marcó el inicio de trabajos en el conjunto arquitectónico que se han prolongado a lo largo de 10 años, en los que han colaborado diversas instituciones y organismos gracias a los cuales se ha podido llegar a la realidad actual. El conjunto arquitectónico en que se inserta la ermita cuenta con cuatro zonas diferenciadas: la iglesia y sacristía, zona expositiva donde se ubica el Centro Regional de Interpretación del Arte Rupestre, zona de albergue y gastronomía y zonas comunes y patios donde se pueden apreciar los emblemáticos arcos del viejo claustro.